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Publicado el:
17 junio, 2026 | 4:57pm
¿Cuántas veces has regresado de unas vacaciones más cansado de lo que te fuiste por culpa de una agenda milimétrica? Para evitar eso, en un estado tan rico y diverso como este, tu mejor acierto será viajar sin itinerario en Veracruz, sin checks en una lista y con la libertad de desviarte de la ruta principal.
Olvídate de los recorridos turísticos tradicionales y atrévete a vivir experiencias en Veracruz radicalmente distintas, ya que si te dejas llevar, un día puedes encontrarte navegando entre los manglares de la Laguna de Mandinga y otro maravillándote con la majestuosidad de la Cascada de Eyipantla.
Si estás buscando qué hacer en Veracruz diferente, lee este post que creamos para ti, donde te develamos lugares que poco se mencionan en guías turísticas, pero que ofrecen una gran experiencia que te permitirá viajar sin prisa ni multitudes y regresar relajada/o a casa.
La laguna de Mandinga es una zona muy famosa por sus manglares que está a 25 – 30 min del puerto de Veracruz.
Este sistema lagunar está formado por 2 lagunas como Mandinga Grande y Mandinga Chica, dos ecosistemas que sirven de refugio para aves locales y migratorias, siendo el escape perfecto y uno de los rincones secretos de Veracruz más increíbles para una escapada sin prisas.

En la laguna de Mandinga puedes remar entre los manglares, observar las aves y peces, probar su gastronomía con platillos como arroz a la tumbada y ostiones en su concha, entre otras actividades como estas:
Puedes contratar una lancha en el muelle principal que está en el pueblo de Mandinga, a un costado de los restaurantes. Estos te llevan por los manglares, islas icónicas y el famoso Túnel del Beso por un costo de $150 y $260 MXN por persona.
Puedes llevar tu equipo propio o contratar una agencia especializada como Remanglar o Kayakeando Veracruz, las cuales organizan remadas al amanecer o atardecer y te proporcionan el chaleco, remo y kayak.
Tiene un costo de entre $400 y $600 MXN por persona por un trayecto de 3 horas.
Otra de las cosas que hay para hacer en la Laguna de Mandinga es contemplar las aves y disfrutar de su canto. Podrás observar desde garzas blancas, pelícanos, patos, halcones, gaviotas, cormoranes, entre otra variedad de aves migratorias.
Están acostumbradas a la presencia de personas porque por allí circulan lanchas de manera constante, por lo que si te apasiona la fotografía, puedes llevar tu equipo y, cuando la lancha vaya lenta, capturar los mejores momentos.
Aquí podrás caminar sobre millones de conchas marinas que se han ido acumulando por décadas en la arena. Una curiosidad de este lugar es que hay un altar dedicado a la Virgen Desatadora de Nudos y parte de la experiencia es llevar un listón blanco, anotar un problema en este, amarrarlo en la isla y esperar a que se solucione esa situación.
No obstante, al tener tantas conchas marinas, no es un sitio para andar descalzo, pues algunas de estas están filosas y puedes cortarte, así que ¡toma tus precauciones!
Al tratarse de espacios protegidos, la Laguna de Mandinga no cuenta con una zona de camping pública. Se puede acampar, sí, pero de forma privada mediante operadores locales como los guías de Remangar, quienes cuentan con instalaciones al pie de la laguna para esta experiencia.
Otra opción es contactar con los pescadores o dueños de espacios con jardines que dan directo a la laguna y que permiten el uso de su terreno a cambio de una pequeña cuota por la estadía.
Parte de la experiencia de viajar sin itinerario en Veracruz es dejarte sorprender por los aromas y sabores que flotan en el aire, así como por la amplia oferta gastronómica que te encontrarás en el camino.
Para comer en la laguna de Mandinga en Veracruz, debes dirigirte a la Laguna Chica, que es donde se encuentran la mayoría de los restaurantes con música en vivo y una vista increíble.
Allí puedes visitar:
Mandinga está ubicado a unos 20 a 25 kilómetros hacia el sur del Puerto de Veracruz. Dependiendo del medio de transporte que elijas, el trayecto te tomará entre 30 y 40 minutos.
Ubicada en la región de Los Tuxtlas y al sur del Estado de Veracruz, se encuentra la cascada de Eyipantla, una caída de agua de 40 m de alto y 50 m de ancho que se cree fue el refugio del dios de la lluvia Tláloc.
Su nombre en náhuatl quiere decir salto de tres chorros y, además de brindarte un espectáculo visual y acústico increíble, es el mejor sitio si vas en plan de relajarte porque aquí no hay turismo extremo y es perfecto porque sirve de excusa para viajar sin itinerario en Veracruz “sin protocolos rígidos”.
Algunas de las cosas que hacer en la cascada de Eyipantla son:

Si no sabes de la cascada de Eyipantla cómo llegar, la dirección exacta es calle Sihuapan 2123, localidad La Guadalupe, Salto de Eyipantla, San Andrés Tuxtla, Veracruz, México.
Para llegar, puedes hacerlo en coche o en bus y dirigirte hacia los siguientes puntos:
Si estás en el Puerto de Veracruz, debes tomar la carretera federal 180 (Costera del Golfo) hacia el sur en dirección a San Andrés Tuxtla.
Al llegar a la ciudad, verás una desviación claramente señalizada hacia el pueblo de Comoapan; la cascada está a solo 12 kilómetros de ahí.
Desde la terminal de autobuses del Puerto de Veracruz, tomas un autobús (como la línea ADO o TRV) hacia San Andrés Tuxtla (el trayecto es de unas 2.5 a 3 horas).
Una vez en la terminal de San Andrés, caminas unas cuadras hacia el mercado local o la zona de taxis colectivos y abordas un “colectivo” (camioneta o taxi compartido) que vaya hacia el pueblo de Comoapan o directo a Salto de Eyipantla.
Estos te dejarán en la entrada por unos $15 a $25 MXN por persona.
Al llegar a este hermoso sitio, encontrarás un estacionamiento y un acceso controlado (con un costo de entrada muy accesible, de aproximadamente $50 MXN).
A partir de ahí deberás descender una escalinata de poco más de 240 escalones para llegar a la base de la cascada y, aunque puedes cansarte en el camino, créenos que el esfuerzo vale totalmente la pena cuando sientes la fuerza de la naturaleza de frente.
Si tu cuerpo te pide a gritos desconectar del caos y conectar con la naturaleza real, Actopan es ese lugar en el mapa a donde debes ir. Está a solo un par de horas del puerto de Veracruz y es un municipio famoso por sus paisajes verdes y por ser el rey de la producción de malanga en México.
Pero el verdadero aspecto turístico en el que destaca es por “Nace el Agua” o “El descabezadero”, como también se le conoce, el punto exacto donde el río brota de la tierra con una fuerza espectacular y puedes disfrutar de un día de relajación o ejercicio.
Es el escenario soñado para quienes aman viajar sin itinerario en Veracruz, y aquellos que buscan cambiar al menos un fin de semana el tráfico y bullicio por el sonido de un oasis salvaje de aguas cristalinas.
En este espacio natural podrás ver la caída de sus cascadas, bañarte en pozas de color turquesa y relajarte.

Otra de las actividades que puedes hacer es senderismo, rafting, rappel, tirolesa, tomar fotografías o recorrer el orquideario y mariposario, dos espacios donde puedes ver cientos de mariposas y orquídeas de todas las especies.
Por último, luego de explorar el entorno, si quieres entrar temprano al balneario y evitar largos traslados, puedes hospedarte en sus cabañas o ecohoteles, como algunos le conocen, los cuales son hospedajes rurales con lo básico cerca de Nace el Agua.
Tienen costos desde $1950 MXN la noche para 6 personas en la cabaña 1 Chicuasen. La zona de camping y su casa de agua debes consultar su precio, pues varía dependiendo de la temporada y disponibilidad.
La antigua es el lugar donde comenzó la historia de México tal y como la conocemos hoy. Se trata del segundo asentamiento de la Villa Rica de la Vera Cruz, la cual fue fundada en 1525 por Hernán Cortés.
Fue la primera aduana y puerto de América por 75 años y fue allí donde se construyeron las primeras estructuras civiles y religiosas del continente. Sin embargo, para finales del siglo XVI, el río Huitzilapan se empezó a llenar de arena, impidiendo el paso de grandes barcos, comercio, y quedó olvidada.
Hoy día es un pueblo turístico y pintoresco ubicado a 20 minutos al norte de Veracruz con atractivos que te detallamos a continuación:
Algo que pocos saben es que esta realmente fue la Casa de Contratación y los almacenes de la Real Aduana donde se guardaban los tesoros que iban para España, no la casa de Hernán Cortés.
Sin embargo, es conocida como suya porque los habitantes de la época prefirieron asociar esta estructura colonial con una figura conocida que fue un conquistador. Aquí se pueden apreciar amates, árboles centenarios que crecieron en los muros de piedra de la casa junto a corales y ladrillo, así como un pozo y un horno.
Es un lugar bonito que invita a la exploración, a ver cómo, a pesar del paso del tiempo, aún quedan rastros de lo que fue hace varios siglos, y es el mejor escenario para unas fotos estilo dark o para un retrato vintage en blanco y negro.

Parte de viajar sin itinerario en Veracruz es dejarte llevar por la calma del pueblo o la tranquilidad de su río, que invita a explorar y vivir experiencias que solo salen mejor si son improvisadas.
El río Huitzilapan (conocido también como Río la Antigua) te ofrece varias experiencias, como cruzar el puente colgante. Un puente peatonal que cruza el río de lado a lado y que, además de ser emocionante, es el escenario perfecto para subir tu mejor selfie a Instagram con este escenario de fondo.
¡Pero hay más! Pues otra de las actividades para hacer en el río Huitzilapan es dar un paseo en lancha mientras escuchas las historias de los lancheros y atraviesas manglares o ves el sol desaparecer en la inmensidad del agua al caer la tarde.
Además de lo mencionado, otra de las cosas que puedes hacer en este paraje es visitar la Ermita del Rosario, la primera iglesia construida en la Nueva España por misioneros franciscanos entre 1523 y 1528.
Aunque es la iglesia más antigua de toda la América continental, ¡aún se conserva muy bien! Y es un espacio perfecto para sentarte cerca del río y relajarte, para acudir a sus misas o tomar fotos del sitio.
La mejor ventaja de viajar sin itinerario en Veracruz es que sus carreteras intermunicipales se conectan muy bien, lo que te permite tomar decisiones de último minuto según el clima o tu antojo del día y llegar a lugares que valen 100% la pena.
Tener esa libertad de improvisar sobre la marcha te da la oportunidad perfecta para descubrir rincones increíbles que no vienen en los mapas turísticos convencionales y que no encuentras fácilmente a menos que contrates una agencia ecoturística o de aventura.
Así que, si te late esta idea de explorar a tu propio ritmo y quieres sumar paradas estratégicas llenas de cultura a tu ruta flexible, échale un ojo a esta nota sobre la historia, patrimonio y tradiciones de Veracruz.
Allí podrás tomar ideas y saber qué monumentos o barrios emblemáticos del centro puedes ir sumando espontáneamente a tu camino, logrando una aventura auténtica, relajada y a tu medida.
Para que la espontaneidad juegue a tu favor, el secreto de un viaje flexible está en la logística inteligente. Cuando decides explorar sin un reloj que te presione, contar con tips prácticos marca la diferencia.
Para que tu viaje a Veracruz sea un 10/10, te sugerimos:
Si te entusiasma este plan de recorrer el mundo bajo tus propios términos, pero necesitas ese empujón de confianza definitivo, te sugerimos leer nuestra guía para viajar solo. En ella encontrarás los mejores consejos para vencer los miedos comunes, organizar tu equipaje de forma eficiente y dominar el arte de la improvisación con total seguridad.
Al final del día, la clave para eliminar por completo el peso mental de la planeación y abrazar la libertad absoluta es elegir al aliado correcto para tu estancia.
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