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Los 2 Esféricos que Marcaron México y el Nuevo del Mundial 2026

¿Sabías que el balón del Mundial 2026 es el primero en la historia de la FIFA diseñado para tres países sede al mismo tiempo? Su nombre, Unitea, simboliza la unión entre México, Estados Unidos y Canadá, y su superficie aerodinámica fue probada con la misma tecnología que se usa en aviones de última generación. 

México, por cierto, ya tiene experiencia con balones legendarios, porque en 1970 y 1986, al ser sede de esos mundiales, contó con diseños que marcaron época y redefinieron la historia del fútbol mundial. Y ahora, con el balón oficial del Mundial 2026, esa tradición vuelve a rodar.

Acompáñanos a descubrir cómo estos esféricos icónicos del fútbol mexicano conquistaron el planeta, cómo luce el nuevo modelo del 2026 y qué curiosidades esconden los balones más recordados de la historia del fútbol.

Los balones icónicos que marcaron México

No podemos comenzar esta historia de los balones en torneos mundiales en México, sin citar al primero: el legendario T-Model de 1930, utilizado en el Mundial de Uruguay. Su diseño, aunque era rudimentario, y con un peso de más de lo que hoy consideraríamos cómodo, sobre todo cuando se mojaba, representó el inicio de un largo viaje hacia la perfección esférica.

Con el paso de los años, la evolución de los balones de fútbol fue imparable. Cambiaron materiales, formas y texturas, pero la esencia del juego permaneció intacta. Y fue México quien, con orgullo, marcó algunos de los hitos más memorables en esa historia. 

Tres modelos, tres mundiales y tres capítulos que dejaron huella en la historia de los balones del Mundial.

México 1970 – Telstar

El Mundial de México 1970 trajo consigo una auténtica revolución. El Telstar fue el primer balón fabricado por Adidas para la Copa del Mundo y, desde entonces, cambió la forma en que todos imaginamos una pelota de fútbol. 

Su nombre proviene del satélite Telstar, el primer satélite para comunicaciones del mundo; un símbolo de modernidad que inspiró su diseño, con 32 paneles (12 negros y 20 blancos) pensados para verse mejor en televisión, ya que por primera vez el torneo se transmitía a color.

Este esférico no solo mejoró la visibilidad del juego dentro y fuera de la cancha, también marcó el inicio del fútbol global. A partir de entonces, Adidas se convirtió en el proveedor oficial de la FIFA, y el Telstar se transformó en un ícono. 

¡Y vaya si lo fue! Tan solo se produjeron 20 balones oficiales para el torneo, pero el furor fue tal que se vendieron más de 600 mil réplicas en todo el mundo. ¿Te lo puedes imaginar? Fue el comienzo del fútbol como espectáculo comercial y mediático.

Lo cierto es que el Telstar quedó grabado en la memoria colectiva de todos, ya que fue este balón el que acompañó al Brasil de Pelé en su tercer título mundial. De esta manera, México en 1970 no solo consagró a una selección legendaria, sino también al balón más famoso de la historia.

México 1986 – Azteca

Dieciséis años después, México volvió a recibir al mundo con otro balón inolvidable, y ese fue el Azteca. Este modelo simbolizó una nueva era en la evolución de los balones de fútbol, ya que fue el primero de la FIFA en ser fabricado totalmente con materiales sintéticos. 

Su textura resistente mejoraba el control, la durabilidad y la impermeabilidad, algo que los jugadores agradecieron profundamente en las canchas mexicanas, y si se mojaba, no se sentía pesado como el T-model.

El diseño del Azteca rindió homenaje a la cultura mexicana, con grabados inspirados en la arquitectura y el arte prehispánico. Contó con motivos negros sobre un fondo blanco, lo cual recordaba la grandeza del imperio azteca y el orgullo nacional. 

¡Y eso no es todo! También se lanzaron versiones especiales para el público, como el Azteca Puebla con detalles rojos y el Azteca Acapulco con bordes más oscuros, que hoy son verdaderas joyas de colección.

Este balón fue testigo de momentos inmortales, como los goles de Diego Maradona en el Estadio Azteca, incluido el famoso “Gol del Siglo”. A su vez, se convirtió en un símbolo de precisión y estilo, demostrando que los balones del Mundial en México tienen tanto arte como historia.

El nuevo balón del Mundial 2026

Cerrando este recorrido, llegamos al Trionda, el balón oficial del Mundial 2026. Su nombre fusiona tres conceptos: “tri” por las tres naciones anfitrionas, que serán México, Estados Unidos y Canadá, y “onda” como una referencia al movimiento, la energía y la conexión entre estas 3 culturas.

Su diseño es muy bonito y no pasa desapercibido por la fanaticada, ya que combina los colores verde, rojo y azul en símbolos nacionales. Una hoja de arce, un águila y una estrella son elementos que conforman a este balón, unidos por ondas doradas que evocan la unión histórica entre los tres países. 

Además, cuenta con una estructura de cuatro paneles geométricos, esto ofrece mayor estabilidad y precisión en vuelo, gracias a costuras profundas y relieves aerodinámicos que optimizan su rendimiento en cualquier clima.

Pero hay un dato más interesante aún fanático, ya que el Trionda incorpora un chip con sensor de movimiento en una de sus capas, esto con la idea de enviar datos en tiempo real al VAR (el sistema de videoarbitraje). 

¡Así como lo lees! Esta tecnología permitirá a los árbitros conocer el movimiento del balón y posición de los jugadores, lo que les ayudará a tomar decisiones más rápidas y precisas, marcando un nuevo capítulo en las curiosidades sobre los balones del Mundial.

Aunado a lo anterior, el Trionda representa la continuidad de una tradición que comenzó en 1970 y que vuelve a tener a México como testigo. Tres balones, tres eras, y un legado que demuestra cómo la innovación y la cultura pueden convivir en perfecta armonía; una historia que, sin duda, seguirá rodando por mucho tiempo más.

Evolución de los balones en los mundiales

La historia de los balones de los mundiales refleja la evolución del fútbol mismo: de un juego rudo y artesanal a una disciplina donde la tecnología y la precisión definen cada toque. 

Desde el pesado cuero del T-Model de 1930 hasta el sofisticado Trionda 2026, cada diseño cuenta un capítulo distinto de cómo la innovación ha cambiado la forma de jugar.

Uruguay 1930 – T-Model

Fabricado artesanalmente con once paneles de cuero en forma de T, el T-Model pesaba bastante y carecía de impermeabilización. Al mojarse, se volvía aún más pesado, afectando el rebote y la trayectoria. 

Su diseño era rudimentario, lo que favorecía la fuerza por encima de la técnica y otorgaba durabilidad. Pese a todo pronóstico, en la final de Montevideo se usaron dos balones distintos: el argentino Tiento en el primer tiempo y el uruguayo T-Model en el segundo. Curiosamente, Uruguay remontó y ganó… con su balón.

Italia 1934 – Federale 102

El Federale 102 fue producido por una empresa estatal italiana, la cual introdujo una mejora clave: cintas de algodón en lugar de cuero en el tiento, reduciendo el riesgo de lesiones cada que un jugador quisiera hacer cabezazos. 

Su estructura de trece paneles ofrecía un vuelo más recto, aunque seguía absorbiendo agua. Fue el primer balón que pensó en la seguridad del jugador más que en la simple resistencia.

Francia 1938 – Allen

Fabricado en París con trece paneles de cuero, el Allen mantuvo el estilo del Federale, pero con un rebote más uniforme. Era ideal para pases largos, también destacó por su control en seco; aunque, como sus antecesores, seguía siendo enemigo de la lluvia. 

Además, fue de los primeros balones que se usaron como elemento publicitario, ya que llevaba el nombre del fabricante impreso para las fotos oficiales.

Brasil 1950 – Superball Duplo T

El Superball Duplo T, fabricado en Brasil por una filial argentina, supuso un salto técnico. Incluía una válvula interna (ya no eran ataduras externas), lo que mejoraba la esfericidad y evitaba fugas de aire. 

Con doce paneles cosidos artesanalmente, ofrecía un vuelo más estable y un rebote constante, aunque el cuero natural seguía absorbiendo humedad, afectando su rendimiento en climas húmedos.

Suiza 1954 – Swiss World Champion

Fabricado con cuero amarillo engrasado, este modelo unía 18 piezas con costuras en zigzag, una innovación que aún se usa. Su color facilitaba la visibilidad en campos nublados y su rebote era confiable, aunque la lluvia seguía siendo su talón de Aquiles.

Suecia 1958 – Top Star

Elegido por concurso entre más de cien modelos, el Top Star incorporó 24 paneles encerados en distintos tonos. El tratamiento con cera ayudaba a repeler algo de humedad, mejorando el control y la adherencia. 

En el campo, era equilibrado y preciso, aunque el encerado era una de sus debilidades porque se desgastaba rápido con el uso.

Chile 1962 – Mr. Crack

El Mr. Crack presentó una válvula de látex más avanzada, acercándose a la forma esférica ideal que ofrecía un vuelo más estable y una precisión notable, aunque el cuero seguía siendo vulnerable a la humedad. No obstante, estos cambios aplicados a este modelo fue un paso importante hacia la modernización del balón.

Inglaterra 1966 – Challenge 4-Star

Fabricado por Slazenger, el Challenge 4-Star tuvo 25 paneles y fue probado rigurosamente por la Federación Inglesa para asegurar esfericidad y rebote. Estaba disponible en blanco, amarillo y naranja con la intención de mejorar la visibilidad en televisión. 

Este balón tenía puntos a favor, como que su comportamiento era predecible y estable; sin embargo, seguía habiendo un punto en contra y era que aún no tenía impermeabilización.

México 1970 – Telstar

El Telstar de Adidas cambió la historia. Contaba con 32 paneles (20 blancos y 12 negros), que como el anterior, fue diseñado para verse mejor en televisión. Su forma casi perfecta y su rebote controlado revolucionaron la estrategia de juego. 

De hecho, este fue el primer balón oficial de la alianza entre Adidas y la FIFA.

Alemania 1974 – Telstar Durlast

Una evolución del anterior, el Telstar Durlast añadió un recubrimiento plástico impermeable que reducía por fin la absorción de agua en el campo. Estaba disponible en blanco y naranja, y mantuvo muy bien la estabilidad incluso bajo la lluvia. 

¿Un punto resaltante de este balón? Además de ya incluir impermeabilización, era superresistente, lo que marcó un antes y un después en los modelos siguientes.

Argentina 1978 – Tango Durlast

Inspirado en la danza argentina, el Tango Durlast introdujo triángulos curvados sobre los paneles, simulando un movimiento continuo. 

Su estética se mantuvo durante más de una década, y su rendimiento era excelente gracias al recubrimiento impermeable.

España 1982 – Tango España

Fabricado en poliuretano, el Tango España mejoró la resistencia y selló las costuras para evitar filtraciones. Su adherencia y precisión lo convirtieron en un favorito de los jugadores, consolidando la era de los materiales sintéticos.

México 1986 – Azteca

Fue concebido en Francia por la marca Adidas y constaba de 32 paneles sintéticos cosidos a mano con patrones inspirados en los murales aztecas.

De hecho, el Azteca fue el primer balón totalmente sintético, que combinó arte y tecnología. No absorbía agua, mantenía su peso constante y ofrecía un control impecable, no por algo fue uno de los protagonistas del “Gol del Siglo” de Maradona.

Italia 1990 – Etrusco Unico

Decorado con triángulos curvados con leones etruscos, el Etrusco Unico añadía una capa interna de espuma que mejoraba la velocidad, rebote, vuelo y la precisión a la hora de los pases. 

Aunque no introdujo grandes innovaciones técnicas, destacó por su estética cultural y durabilidad.

Estados Unidos 1994 – Questra

Inspirado en la era espacial, el Questra constaba de 12 pentágonos y 20 hexágonos que ayudaba a los giros y trayectorias impredecibles, especialmente en jugadas rápidas.

Para este diseño se utilizó microespuma interna para aumentar el rebote y suavizar el impacto, y a diferencia de los balones para el mundial anteriores, su vuelo era más rápido y controlado, especialmente para un fútbol más ofensivo.

Francia 1998 – Tricolore

El Tricolore fue el primer balón multicolor, con los tonos de la bandera francesa y con 3 gallos en el diseño. Incorporó espuma sintáctica para mayor ligereza, velocidad y adherencia sobre el campo, marcando el inicio de una nueva generación de balones dinámicos.

Corea/Japón 2002 – Fevernova

Su nombre era la combinación de “Fever” en inglés y supernova y traía algo que las otras pelotas no: una espuma multicapa, que ayudó con el control de la pelota, la amortiguación y precisión de los toques.

Fue cocida a mano, y su diseño incorporaba gráficos dorados y cuatro grandes paneles trigonales, además de unas turbinas eólicas como tributo a las fuentes alternativas de energía.

Alemania 2006 – Teamgeist

El Teamgeist redujo los paneles a 14, todos termosellados en hélices, logrando casi la esfericidad perfecta. Este cambio garantizó un vuelo uniforme y un extra de precisión, puesto que, mejoraba giros y rebotes, y contaba con una durabilidad térmica que otros modelos no tenían para la época.

Su nombre significaba “espíritu del equipo” y estuvo muy cerca de ser un balón perfecto, solo le falto 1% para lograrlo. Aunado a o anterior, el Teamgeist llevaba impreso el nombre del equipo y la sede del partido, lo que lo convirtió en una pieza de colección.

Sudáfrica 2010 – Jabulani

El Jabulani, que en zulu quería decir “celebrar” contaba con 8 paneles 3D. Este fue un modelo controversial y de mucha polémica porque su diseño tenía como resultado un vuelo impredecible, sobre todo en terrenos donde el clima era con vientos fuertes. 

Aun así, su tecnología aerodinámica y sus surcos tridimensionales marcaron un avance hacia la precisión computacional en el diseño del balón.

Brasil 2014 – Brazuca

El Brazuca fue probado por más de 600 futbolistas y 30 equipos de científicos antes de ser aprobado. Contaba con seis paneles simétricos que brindaban una aerodinámica impecable y gran estabilidad durante los partidos o entrenamientos; además, fue excelente para hacer remates más potentes y pases precisos sin perder equilibrio en el vuelo.

Su nombre fue elegido por votación popular, de hecho más de 1 millón de personas votaron y su nombre es un término que usan los brasileros para referirse a la alegría, pasión y orgullo que tienen por su país y por el futbol.

Rusia 2018 – Telstar 18

Inspirado en el clásico de 1970, el Telstar 18 incluyó un chip NFC para conectar con dispositivos móviles y 6 paneles texturizados adheridos entre sí para brindar un mejor equilibrio, rendimiento y precisión en el terreno, incluso en bajas temperaturas.

Mechta, que quiere decir “ambición o sueño” en ruso, tenía un diseño pixelado, esto fue un guiño a como se veía el balón de hace 50 años cuando estaba en movimiento, pero también simbolizaba la era digital.

Catar 2022 – Al Rihla

Al Rihla en árabe significaba “el viaje” y contaba con 20 paneles Speedshell y núcleo CRT-CORE, lo que ofrecía velocidad y estabilidad sin precedentes. Además, integró sensores que permitían al VAR registrar con precisión cada toque.

Este fue el balón número 14 que creó la FIFA, ya que para cada mundial se hicieron los modelos principales y ediciones especiales, como el Alhim (significaba el sueño), un modelo que se usó para las semifinales con tonos plateado y rojo, inspirado en los desiertos del Doha.

Mundial 2026 – Trionda

El Trionda es el balón Mundial 2026, y representa la unión de tres naciones: Canadá, México y Estados Unidos, que son los coanfitriones de esta emocionante disputa por la Copa del Mundo.

Cuenta con solo cuatro paneles de textura profunda y gráficos en relieve, detalles que optimizarán la aerodinámica y la adherencia del balón sobre la superficie, incluso si el clima es húmedo o lluvioso.

Y por si fuera poco, este balón de patrón rojo, verde y azul incluye un sensor avanzado, que transmite datos en tiempo real, elevando la precisión arbitral y el análisis del juego.

Curiosidades y coleccionables

  • Dos balones en la primera final (1930): en la final de Uruguay 1930, no existía un balón oficial único: Argentina usó el Tiento y Uruguay el T-Model en cada tiempo. ¡Un dato que pocos saben!
  • Primer balón oficial unificado (1934): Italia 1934 presentó el Federale 102, el primer balón estandarizado de FIFA. Desde entonces, todos los balones de un torneo comenzaron a ser idénticos.
  • Balones por votación (1958): en Suecia 1958 se fabricaron balones blancos y amarillo/marrón, pero solo los blancos fueron elegidos para la final, ¡y fue la primera vez que se votó para decidir el balón oficial!
  • Cuero duro y trucos curiosos (1950): el Super Ball Duplo T de Brasil era tan rígido que los jugadores calentaban los balones con agua antes de cabecearlos. Hoy, uno de estos balones se conserva en un museo de EE. UU.
  • El nacimiento del diseño clásico (1970): el Telstar de México 1970, primer balón de Adidas, introdujo pentágonos negros y hexágonos blancos, un diseño que se volvió icónico en todo el mundo y mejoró la visibilidad en televisión.
  • Globalización de la fabricación (1998): el Tricolore fue el primer balón mundialista producido fuera de Europa, en Marruecos e Indonesia. Esto marcó el inicio de la fabricación global de balones de fútbol.
  • Balón exclusivo de final (2006): el Teamgeist Berlin solo se usó en la final de Alemania 2006. Con detalles dorados y grabado del partido, solo existen 1.600 unidades, convirtiéndose en una joya para coleccionistas.
  • Balones polémicos (2010): el Jabulani de Sudáfrica 2010 sorprendió por su vuelo impredecible en el aire, causando frustración entre jugadores y marcando uno de los Mundiales con menos goles.
  • Alta tecnología en Catar 2022: el Al Rihla fue diseñado para soportar la velocidad del fútbol moderno, incorporando un chip que permite seguimiento de datos en tiempo real para mejorar el arbitraje y estrategia.
  • Set de coleccionistas (2025): Adidas lanzó un set de réplicas de todos los balones oficiales de 1970 a 2026, con solo 2.026 unidades numeradas. Disponible en tamaños estándar y mini, se ha convertido en uno de los objetos de memorabilia futbolística más codiciados.

Como ves, desde los primeros encuentros en Uruguay 1930 hasta el lanzamiento del espectacular Trionda, la historia del balón Mundial 2026 es también la historia del fútbol: tecnología, cultura, emoción y legado rodaron juntos hacia un nuevo capítulo. 

El balón Mundial 2026, además de un esférico, es un símbolo de unión entre México, Canadá y Estados Unidos, y al mismo tiempo el centro de una nueva forma de vivir el deporte.

¡Prepárate para sentir esa emoción en cada estadio de la triple sede, porque el balón Mundial 2026 va a alzar el juego a otro nivel y tú puedes estar ahí para verlo rodar!