A lo largo de los años ha habido jerseys icónicos de la Selección Mexicana que han destacado por sus colores, diseños y por cómo hacen sentir sus jugadores a la fanaticada, apenas entran al campo de fútbol.
Seamos sinceros, todos hemos querido usar una vez el número y diseño de nuestra selección en un jersey. Pero más allá de la moda, la pasión de la fanaticada o el orgullo por representar al país, estos uniformes históricos del Tri representan momentos que marcaron generaciones.
Desde el jersey verde y blanco usado durante el mundial de 1970 (cuando México alcanzo los cuartos de final por primera vez), hasta el diseño del mundial 1998 (inspirado en la cultura azteca), a continuación te mostramos la evolución del jersey de México y los modelos más icónicos que ha marcado a esta selección.

Antes de que existieran los diseños modernos, las colaboraciones con marcas globales como Puma, Nike, Adidas o las camisetas “edición especial”, ya había jerseys que marcaban la época y se volvieron inolvidables para millones de aficionados.
Y si creciste viendo repeticiones en televisión, coleccionando estampas Panini o jugando en el patio imitando a tus ídolos… seguro alguno de estos modelos vive en tu memoria.
A continuación, repasamos algunos de los jerseys más legendarios que marcaron los Mundiales, ¡sí!, esos que todavía vemos en fotos, en pósteres o incluso en reediciones retro que vuelven loca a la fanaticada.
Al inicio, México no vestía el verde que vemos hoy día en sus uniformes, si no un jersey guinda intenso, que es un tono vino‑rojizo, tan elegante como clásico. La camiseta era simple, de corte recto, sin escudos grandes ni logos, pero cargada de presencia.
Aunque los resultados no fueron los mejores para la selección en estos años, estas camisetas sentaron las bases de la historia de los uniformes del Tri, un verdadero inicio de nuestra identidad mundialista.
Esta sería la primera vez que se le vería al Tri vestir su camiseta verde, ese color que hoy define a nuestra selección. El diseño en aquel entonces era clásico, con un cuello redondo, mangas lisas y sin adornos muy sofisticados, pero esto era suficiente para que se notara que México estaba dejando huella en los partidos.
Como tip para los más fanáticos, con este uniforme, México logró su primer punto en un Mundial, empatando con Gales. Fue un pequeño triunfo que, sumado al cambio de color, hizo que los aficionados comenzaran a sentirse identificados con la nueva era del Tri.

En 1962, México viaja a Sudamérica con un jersey verde más sólido, cuello redondo y detalles muy discretos en blanco. Ya no era el verde inicial de 1958, sino un uniforme que proyectaba seguridad, presencia y que le dio una victoria contra Checoslovaquia con un 3-1.
Aunque luego de este hito, el Tri sufrió derrotas difíciles, jugadores como Enrique Borja destacaron en los encuentros, mostrando que incluso en los partidos complicados, el uniforme verde hacía que la selección luciera con orgullo y profesionalismo.
El Mundial en Inglaterra fue una época con un jersey verde similar al de Chile, pero con un corte más ajustado, mangas ligeramente más cortas y una ligera modificación en el cuello, siguiendo la moda futbolística europea de la época.
Con este uniforme, México logró marcar goles memorables. A pesar de no avanzar a la siguiente ronda, la camiseta destacaba en el campo, diferenciando claramente al Tri de los demás equipos.
Fue un uniforme sobrio pero con carácter, que sigue siendo un clásico para los aficionados que aprecian de la selección Mexicana uniformes memorables de antaño.

¡Este fue el primer Mundial que se jugó en nuestro país y qué manera de lucirlo! La camiseta tricolor combinaba verde, blanco y rojo, con cuello en “V” y detalles que la hacían inconfundible. Apenas la veías, sabías que era nuestra selección.
No se sabe si fue el uniforme que dio suerte o la gran preparación del equipo para este Mundial, pero lo cierto es que el resultado fue histórico, ya que en 1970 México alcanzó los cuartos de final por primera vez, un logro enorme para la época.
De hecho, jugadores como Enrique Borja y Javier Fragoso brillaron portando este uniforme, haciendo que cada gol y cada pase quedara grabado en la memoria de la afición. Hoy día, este diseño sigue siendo uno de los máximos referentes de Selección Mexicana uniformes memorables.
Para 1978, el jersey del Tri ya mostraba detalles modernos: cuello en “V”, un verde intenso y finas franjas blancas en las mangas, mostrando una evolución clara en el diseño.
Aunado a lo anterior, jugadores como Hugo Sánchez empezaban a brillar internacionalmente, y portar esta camiseta en un Mundial de gran nivel le daba un sentido extra de orgullo y responsabilidad al equipo.
Este uniforme marcó un paso hacia la modernidad en la historia de los uniformes del Tri y sigue siendo admirado por los coleccionistas y fanáticos.
A principio de los años 80 el tema de los uniformes cambió, porque inicialmente se hacían en talleres locales o comprados a marcas europeas pequeñas, pero a partir de los años 80 la FMF (Federación Mexicana de Futbol) empezó a trabajar con marcas como Adidas o Umbro, lo que hizo que los diseños fueran mejores y más elaborados.
Para este Mundial, Adidas diseñó las playeras con un tono verde llamativo, con las clásicas tres franjas blancas en las mangas y cuello tipo polo. La elegancia era evidente en este diseño, qué combinado con funcionalidad fue ideal para los partidos bajo el intenso calor mexicano.
Este fue uno de los Jerseys históricos de México más recordados porque con este Manuel Negrete marcó uno de los goles más memorables de la historia con un remate que todos los aficionados recordamos con emoción. Se trata del gol contra Bulgaria en el que México gano 2-0 en el estadio Azteca.
Llegamos a los años 90 y con esto, el jersey se oscurece un poco, adoptando un verde más profundo con patrones geométricos sutiles y cuello tipo polo blanco.
Los porteros, como Jorge Campos, hicieron del uniforme un espectáculo aparte, con colores llamativos y diseños que destacaban incluso desde la grada. Fue uno de los diseños de camiseta que, sin duda, marcó el inicio de una nueva era en la identidad visual del Tri.
Y llegamos a un clásico absoluto: el verde con un sutil sublimado de la Piedra del Sol, fabricado por ABA Sport. Este fue otro de los jerseys icónicos de la Selección Mexicana porque su diseño combinaba tradición y modernidad, con un estilo que nos recuerda nuestras raíces culturales y nos conecta con la identidad del país.
Algunos de los jugadores emblemáticos que hicieron historia con este uniforme fueron Cuauhtémoc Blanco, Luis Hernández y Claudio Suárez, quienes lo portaron con orgullo.
Además, hoy día es uno de los jerseys más coleccionados y codiciados por aficionados y un ejemplo perfecto de camisetas que marcaron generaciones.

Los Mundiales entre el 2000 y 2010 trajeron una nueva era para la Selección Mexicana porque se trataba de uniformes más modernos, con detalles innovadores y una identidad visual más fuerte que acompañaba a los jugadores en cada partido.
Estos años nos regalaron momentos inolvidables, equipos y jugadores legendarios de la Selección Mexicana, que lucieron con orgullo camisetas que ya forman parte de la memoria futbolística del país.
Cada diseño reflejaba no solo estilo y tecnología, sino también la historia y pasión detrás de los jerseys de la Selección Mexicana mundialistas, convirtiéndolos en verdaderos símbolos de orgullo para todos los aficionados.
El Mundial 2002 marcó la primera aparición de la marca Atlética como patrocinador oficial de la Selección Mexicana. El jersey de local era totalmente verde, con un cuello en “V” rojo que le daba un contraste interesante que hacía destacar el escudo del Tri sobre el pecho.
Su corte moderno y sencillo proyectaba sobriedad y elegancia, alejándose de los detalles llamativos de los años anteriores.
De hecho, fue con este jersey que México avanzó a los octavos de final enfrentando a Estados Unidos, demostrando que incluso un diseño sobrio podía verse imponente en el torneo más grande del mundo.
Para el Mundial de Alemania, Nike tomó las riendas como patrocinador oficial y revolucionó el diseño del Tri. La camiseta mantenía el verde tradicional, pero destacaba una figura en forma de “V” en el pecho con motivos prehispánicos, un detalle que conectaba modernidad y raíces culturales. Además, la tipografía recordaba a la del Mundial 1970, un guiño a la historia del equipo.
Con este diseño, México tuvo un desempeño destacado en fase de grupos y avanzó a octavos de final enfrentando a Argentina, dejando huella tanto por su juego como por su estética.

En 2010, la Selección Mexicana sorprendió a todos con un uniforme muy diferente a los que tenía acostumbrada a la fanaticada: la primera opción era negra y la segunda verde, con un patrón frontal que simulaba plumas, rombos y detalles rojos tanto en mangas como cuello, combinando la elegancia con la modernidad.
La Selección Mexicana vuelve a sorprender con un uniforme que combina elegancia, historia y modernidad. Inspirado en la época de oro del cine mexicano, el nuevo jersey negro con tonos dorados rinde homenaje a la grandeza y el orgullo de México.
Esta “armadura” se estrenará en la Concacaf Nations League, y acompañará al equipo en competencias clave rumbo al Mundial 2026, donde el Tri será anfitrión junto con Estados Unidos y Canadá.
Desde su aparición en Sudáfrica 2010, el color negro se ha convertido en uno de los favoritos de los uniformes mexicanos, y ahora se le suma el dorado bajo el lema “México de Oro”, simbolizando excelencia y tradición.
Con esta nueva propuesta, la Selección suma un capítulo más a su colección de jerseys icónicos de la Selección Mexicana, consolidando un vínculo visual y emocional con jugadores y aficionados.
Mucho se ha hablado del diseño del jersey de México para este 2026, pero hasta ahora lo que está confirmado por la Adidas es que será verde, retomando el color tradicional del Tri que ha acompañado a la selección a lo largo de su historia.
El diseño está inspirado en el modelo de Francia 1998, e incorpora un gran sol azteca de fondo por delante y por detrás, con detalles técnicos que mejoran el ajuste y la comodidad de los jugadores.
En la parte delantera el cuello es corte V con franjas rojas y blanca y en la parte posterior, destaca la frase “Somos México” en tricolor, reforzando el orgullo nacional y la conexión con los seguidores.
Como ves, los jerseys icónicos de la Selección Mexicana han marcado generaciones completas, capaces de unir tanto a quienes vieron los primeros Mundiales y a quienes hoy siguen al Tri desde un estadio, un bar o una pantalla.
Cada diseño ha logrado capturar un momento del país, una emoción colectiva y la identidad de un equipo que vive en el corazón de millones.
Con la nueva jersey rumbo al Mundial 2026, México entrará a una etapa histórica como anfitrión, así que es la oportunidad perfecta para que jóvenes y veteranos se pongan los colores, vivan la experiencia en carne propia y sean parte de los recuerdos que definirán al fútbol mexicano por los próximos años.
¿Te animas a ser parte de lo que está por venir?