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Zacatecas Cultural: Experiencias más allá de los Museos

Hay más de una forma de hacer turismo cultural en Zacatecas que solo visitar sus museos y, no, no estamos menospreciando los museos, pues son piezas clave de la historia local. Es solo que lo cotidiano y fascinante de esta ciudad declarada Patrimonio de la Humanidad está en sus calles.

De hecho, cuando caminas por el Centro Histórico sin rumbo fijo, te topas con estructuras que te llevan inmediatamente al siglo XIX, como el Teatro Calderón, el Palacio de Gobierno o sus callejones que guardan leyendas como la del Árbol del Amor o el Cerro de la Bufa.

Si buscas ideas concretas de qué hacer en Zacatecas fuera de los museos de siempre, aquí te dejamos algunas ideas y sitios específicos para que veas y disfrutes Zacatecas desde otra perspectiva.

Edificios con siglos de historia

No hace falta pagar boleto para ver arquitectura con historia en Zacatecas. En el centro hay fachadas que llevan siglos ahí, intactas, y estas dos que te mostraremos son paradas obligatorias si quieres entender cómo se veía la ciudad en su época de esplendor. 

¿Te animas?

Centro Cultural Palacio de Gobierno

Este edificio, que data del siglo XVIII, fue en su época la residencia del Conde de Santiago de la Laguna, uno de los personajes más importantes de la Zacatecas virreinal. De hecho, fue él quien reconstruyó el inmueble en el año 1727 para convertirlo en su casa.  

Pero su historia no termina ahí, ya que en 1867, este sitio tuvo un huésped bastante famoso: Benito Juárez y parte de su gabinete, quienes atendían asuntos del gobierno desde allí, por lo que el inmueble fue considerado temporalmente Palacio Nacional Provisional de la República.

Hoy puedes entrar al antiguo palacio y recorrer su patio central, rodeado de detalles de arquitectura virreinal. Eso sí, guarda unos minutos para la escalera, porque allí encontrarás uno de sus mayores atractivos, el cual es un enorme mural de Antonio Pintor Rodríguez.

La obra, conocida como “La Historia de Zacatecas”, reúne escenas de diferentes etapas del pasado del estado. Mientras subes, puedes ir descubriendo personajes y acontecimientos representados en sus paredes que van desde la época prehispánica hasta otros episodios de la historia zacatecana.

📍 Ubicación: Avenida Hidalgo núm. 604, Centro Histórico, C.P. 98000, Zacatecas, Zacatecas. Se encuentra frente a la Plaza de Armas, muy cerca de la Catedral Basílica.

⏰ Horario: abierto todos los días, de 8:30 a 20:00 h.

Portal de Rosales

Ubicado en la avenida Hidalgo, el Portal de Rosales es un recuerdo de lo que queda de la Zacatecas del México independiente. Se comenzó a construir en 1827 sobre el terreno que ocupaba la antigua Plaza de San Agustín y lleva su nombre en honor al coronel Víctor Rosales. 

Víctor fue un héroe insurgente zacatecano que encabezó en 1810 un ataque contra el cuartel realista instalado en este mismo sitio. El objetivo de ese ataque era arrebatarle las armas, cañones, artillería y los pertrechos al ejército español para abastecer a las tropas independentistas; sin embargo, no consiguió esa hazaña. 

No obstante, lo que nació como un espacio para honrar su nombre, con el paso de los años se convirtió en el centro comercial y espacio de reunión más concurrido de la ciudad, perfecto para hacer un turismo cultural en Zacatecas.

Al visitarlo, esto es lo que no te puedes perder:

  • Sus arcos y el detalle arquitectónico: Si miras los pilares con detenimiento, notarás que ninguno tiene exactamente la misma altura ni las mismas dimensiones. Como el portal se edificó sobre una pendiente pronunciada, los arquitectos tuvieron que adaptar el tamaño de cada arco para absorber el desnivel del suelo y lograr que la fachada se viera equilibrada a simple vista.
  • Huellas de combate en la cantera: Observa de cerca los muros de cantera rosa; todavía se aprecian los orificios e impactos de bala dejados por enfrentamientos de la época, principalmente durante la Batalla de la Toma de Zacatecas en 1914.
  • Toda la oferta actual a tu alcance: Ve y disfruta de sus terrazas al aire libre, compra dulces típicos zacatecanos en los comercios tradicionales de las arcadas o disfruta de la programación al aire libre que suele instalarse en sus pasillos, como las ferias del libro, exposiciones artesanales y presentaciones de música en vivo.

 

📍 Ubicación: Avenida Hidalgo s/n, Centro Histórico, C.P. 98000, Zacatecas, Zacatecas.

Protagonistas arquitectónicos de un buen recorrido

Una de las cosas que de verdad te va a hacer decir “wow” al caminar por la ciudad es la variedad de su arquitectura y la cantidad de rincones increíbles que hay para ver al aire libre. Lo mejor es que casi todo lo que contemplas al recorrer sus calles conserva el trazado de la época minera.

El gran sello distintivo son las fachadas de cantera rosa que le dan forma a sus templos, casonas y palacios. Pero si hablamos de los verdaderos protagonistas arquitectónicos (esos que hacen que el Centro Histórico sea Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO y que sí o sí tienes que ver), son estos:

Exconvento de San Agustín 

Este exconvento es la prueba de que el mejor arte de Zacatecas también se disfruta fuera de las galerías convencionales. Su historia es algo peculiar y comienza con los agustinos (una orden religiosa católica), quienes levantaron esta edificación en el siglo XVI, pero tras las Leyes de Reforma en el siglo XIX pasó al gobierno y tuvo los usos más insólitos. 

Primero fue un templo protestante, luego una vecindad; seguido de eso, un estacionamiento e incluso su antigua sacristía terminó funcionando como cantina y billar.

Aunque perdió la fachada frontal en esa época, su rescate en el siglo XX le devolvió la vida a esta joya de cantera rosa. Actualmente, es un centro cultural interesante y uno de los rincones más fotogénicos de la ciudad, ideal para llenar tu feed de Instagram de imágenes increíbles y para disfrutar del turismo cultural en Zacatecas como nunca.

Te recomendamos buscar:

  • La portada lateral intacta: Un relieve en cantera superdetallado que sobrevivió al paso del tiempo y regala un encuadre espectacular para tus fotos.
  • El claustro y sus arcos: Es el patio interior del antiguo convento, con arquerías gigantes y una iluminación natural que la hace una parada obligatoria para admirar.
  • La Petroteca: Ubicada en la antigua sacristía, exhibe los bloques de cantera rescatados que te permiten darte una idea de cómo lucía el templo original.

 

📍 Ubicación: Plazuela Miguel Auza s/n, Centro Histórico, C.P. 98000, Zacatecas, Zacatecas (se encuentra a espaldas del Portal de Rosales y a pocos pasos de la Avenida Hidalgo).

Horario: De martes a domingo, de 10:00 a 17:00 h (entrada libre).

Templo de Santo Domingo

Si el Exconvento de San Agustín te impactó por su historia de supervivencia, el Templo de Santo Domingo te va a sorprender por la riqueza de su interior. Y es que detrás de su fachada de cantera rosa, de apariencia más sencilla que la de otros templos de la ciudad, se esconde una auténtica colección de detalles barrocos.

La construcción que verás al visitarla fue levantada por los jesuitas entre 1746 y 1749 y consagrada en 1750. Pero la historia dio un giro en el año 1767, porque dicha orden fue expulsada de la Nueva España y, años después, los dominicos (otra orden religiosa católica) tomaron el templo bajo su custodia.

Además, hay un reto curioso para la vista de cada visitante y es que este templo se levantó sobre una colina con pendiente y la solución de los arquitectos para que no se viera inclinado fue construir una gran plataforma con escalinatas para nivelar la entrada. El truco visual es tan perfecto que, al pararte de frente, jamás adivinarías el desnivel que oculta bajo sus pies.

Te recomendamos buscar:

  • Los retablos laterales: Fíjate especialmente en el de la Virgen de Guadalupe y el de la Capilla de Loreto. Sus columnas, figuras y detalles decorativos hacen que cada uno tenga algo diferente que descubrir.
  • La sacristía y sus ocho óleos: Si tienes oportunidad de conocerla, busca las pinturas del siglo XVIII creadas por Francisco Martínez. Representan escenas del Vía Crucis y son uno de esos detalles que fácilmente puedes pasar por alto durante la visita, pero que es realmente bonito.
  • La escalera de herradura: Su elegante forma curva es otro de esos detalles que fácilmente pasan desapercibidos, pero que merecen una mirada y una foto antes de continuar el recorrido.
  • La plazuela: Antes de entrar o al terminar la visita, quédate un momento en la Plaza de Santo Domingo. Desde allí puedes apreciar con calma la fachada de cantera rosa y disfrutar de uno de los rincones más tranquilos del Centro Histórico.

 

📍 Ubicación: Genaro Codina No. 722, Zona Centro, C.P. 98000, ubicado frente a la Plaza de Santo Domingo en el Centro Histórico de la ciudad.

Horario: Está abierto al público todos los días, en la mañana de 7:00 a 13:00 h. En la tarde-noche de 17:00 a 20:30 h.

Historias que han pasado de generación en generación

Después de recorrer edificios, templos y calles, otra de las cosas que hacer en Zacatecas es conocer a los protagonistas que no aparecen en ninguna placa histórica: las leyendas que han dado vida a las plazas, cerros y rincones de la ciudad. 

Algunas de estas leyendas que han pasado de generación en generación hablan de amores, otras de personajes misteriosos y unas cuantas tienen ese toque de aventura que hace que quieras conocer el lugar donde ocurrieron. 

Aquí te contamos dos de las que más han dejado huella en la ciudad y que forman parte del turismo cultural en Zacatecas:

La leyenda del Árbol de Amor

En la Plazuela Miguel Auza existe una historia de un triángulo amoroso que comenzó en 1860 con Juan, un joven aguador enamorado de Oralia, una joven de familia adinerada. 

Juan, desde que la conoció, hizo todo lo posible por estar cerca de ella, pero sin confesarle su amor inmediatamente porque él sabía que en ese momento no tenía nada para ofrecer a una chica como ella. Por eso él trabajaba en una mina, con la esperanza de encontrar plata para poder pedir su mano.

Mientras tanto, se encargaba de cuidar y regar seguido un pequeño árbol que ella había plantado en la plazuela, ganándose así su cariño y su amistad.

La llegada de Philipe y la señal

Pero la historia se complicó cuando apareció Philipe Rondé, un soldado francés que también se enamoró de Oralia y que se le adelantó a Juan, pues él sí le habló de sus sentimientos a la chica desde el principio. Esta situación dejó a Oralia dividida entre ambos porque tenía sentimientos por los dos.

Confundida y en busca de una respuesta, ella se sentó bajo el árbol que había plantado años atrás. Fue entonces cuando ocurrió lo inesperado: del árbol comenzaron a caer pequeñas gotas de agua sobre ella, lo que interpretó como una señal de que debía elegir sabiamente. 

Poco después, Philipe le comunicó que debía irse y que probablemente no volvería, haciendo su decisión un poco más fácil.

Un final feliz en la plazuela

Días después, Juan al fin había encontrado plata en la mina e iba dispuesto a confesarle su amor a Oralia y a pedir su mano. Pero no hizo falta, ya que ella se le adelantó dándole un beso y dando comienzo a una historia de amor con un final feliz.

Desde entonces, aquel árbol pasó a ser conocido como el Árbol del Amor, y se decía que las parejas que se abrazaran bajo su sombra conseguirían mantener su unión para siempre. 

Aunque el árbol original ya no existe, la historia sigue formando parte de las leyendas más románticas de Zacatecas y convierte a la Plazuela Miguel Auza en una parada con algo más que arquitectura por descubrir.

Leyendas del Cerro de la Bufa

Subir al Cerro de la Bufa es una parada obligada por sus vistas y la experiencia que ofrece, pero también porque este lugar carga con un toque místico que combina tesoros ocultos, apariciones e historias cargadas de suspenso. 

De hecho, la leyenda más famosa dice que adentro de la montaña hay una ciudad oculta con paredes de oro, pisos de plata y piedras preciosas que iluminan un palacio secreto. ¿Puedes creerlo? Pero esta es una de muchas leyendas del Cerro de la Bufa muy interesantes:

La princesa que te pide no mirar atrás

La leyenda cuenta que durante las fiestas de la ciudad se aparece en lo alto del cerro una mujer preciosa que promete a los hombres guiarlos hasta la riqueza. Solo hay una condición y es que tienen que cargarla en brazos de regreso hasta la cima sin voltear a verla por nada del mundo.

Y aquí es donde la cosa se pone difícil. Mientras caminan con ella a cuestas, se dice que los caballeros empiezan a escuchar gritos y ruidos aterradores a sus espaldas y, si el miedo les gana y cometen el error de voltear, la hermosa joven se transforma en una criatura monstruosa y el tesoro desaparece para siempre.

La virgen que protegió a la ciudad

Hay otra historia en La Bufa con un ambiente muy diferente y con un aire religioso. Cuentan que, en tiempos de guerra y peligro, la Virgen del Patrocinio se aparecía en la parte más alta del cerro para cuidar a los pobladores, cubriendo la ciudad con su manto para volver invisibles a los habitantes frente a sus enemigos.

Más allá de si lo crees o no, esta leyenda ayuda a entender por qué La Bufa es mucho más que un lugar para contemplar Zacatecas desde las alturas. Para muchas generaciones, ha sido también un símbolo de protección, esperanza y orgullo; una montaña que, con sus historias y sus leyendas, se ha ganado un lugar especial en el corazón de cada habitante.

¿Con ganas de conocer más historias?

Estas son solo un par de las tantas leyendas que le dan misticismo a la ciudad. 

Si te llama la atención su lado más curioso, en nuestro artículo “5 leyendas de Zacatecas que te asombrarán” te contamos sobre una piedra con un secreto bastante oscuro, una mina donde la ambición cobró factura, una tragedia que bautizó a una calle y una chica que esperó años frente a un espejo.

Vivir la tradición musical de Zacatecas

Otra de las actividades culturales en Zacatecas que no te puedes perder son las famosas callejoneadas, una experiencia en la que tendrás la oportunidad de recorrer sus calles, plazuelas y partes del Centro Histórico, bailar al ritmo de los tamborazos y, ¿por qué no?, probar un delicioso mezcal servido en un cantarito para animar el recorrido.

No solo es una experiencia divertida, también es una oportunidad para explorar otra faceta de la cultura de la ciudad y formar parte de la identidad zacatecana… De hecho, esta tradición guarda un origen histórico bastante curioso que vale la pena conocer más de cerca:

Origen, dinámica y valor cultural de las callejoneadas

¡No has visto un show cultural como este, te lo podemos asegurar! Pero más allá de ser una fiesta, tiene una historia realmente interesante que comenzó con los mineros en el siglo XIX, cuando Zacatecas tuvo su auge minero.

Los mineros de la época cobraban los sábados y salían a las calles a celebrar no solo su pago, sino el alivio de seguir vivos una semana más, pues su trabajo era de alto riesgo. Por tanto, festejaban a lo grande cantando en grupo mientras caminaban por las calles y tomaban mezcal hasta la madrugada.

Ese espíritu festivo es lo que se vive en la actualidad con las callejoneadas, una caminata que arranca en la Plaza de Armas al caer la tarde y termina en alguna plazuela o en la Alameda. Lo sorprendente es que esta es una actividad que moviliza a locales y turistas, pudiendo albergar en fechas especiales hasta 3000 personas bailando al mismo tiempo.

La dinámica es sencilla: sigues a la banda que encabeza el recorrido mientras las mojigangas, enormes figuras de hasta tres metros de altura, bailan entre la gente. A mitad del camino aparece otro personaje imposible de ignorar: un burrito que lleva el mezcal y se encarga de rellenar el cantarito de barro que llevas colgado al cuello. 

¿No tomas alcohol? No pasa nada, también hay jugo para celebrar.

La música popular como parte de la identidad zacatecana

¿El motor que hace que a todos se les muevan los pies? El implacable tamborazo zacatecano. Este género nació a finales del siglo XIX en el municipio de Villanueva como una versión más compacta y accesible de las bandas militares. 

Empezó tan solo con cuatro músicos, a los que las clases altas de la época los apodaban despectivamente los “alborota-Güelles”. ¡Quién diría que terminaría siendo el orgullo de todo un estado!

Con el tiempo sumaron trompetas, trombones y el instrumento que le da ese sonido tan diferenciador: la tambora, que le da un sonido potente inspirado en ritmos militares e indígenas.

Si te animas a participar, no solo estarás escuchando música de fondo; también estarás escuchando el mismo sonido que los mineros de hace más de un siglo usaban para celebrar que habían sobrevivido otra semana.

¿Y ahora qué?

Después de conocer todas estas formas de acercarte a la cultura zacatecana, todavía queda mucho por descubrir. Puedes sentarte en una terraza y probar los asados de la región, sus dulces típicos o coincidir con alguno de los festivales en Zacatecas que llenan las calles de música, teatro y tradición durante todo el año.

Y si ya estás armando tu ruta y buscas dónde hospedarte en Zacatecas, nuestro hotel Emporio, a pasos del Centro Histórico, te facilita la agenda, pues estarás a pocos pasos de los principales atractivos de la ciudad, sin necesidad de gastos extra en transporte para seguir descubriendo edificios con siglos de historia, plazas y templos.

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